QUIENES SOMOS

Casa del Alfarero es una organización Cristo céntrica fundada por dos guatemaltecas que fueron inspiradas a tomar acción a través de su experiencia, trabajando con la extrema pobreza en el Relleno Sanitario de la zona 3 en la ciudad de Guatemala. Por 30 años hemos caminado junto a las familias y comunidades en pobreza para desarrollar relaciones a largo plazo y centros comunitarios. A diferencia de las organizaciones que se ocupan simplemente de la pobreza económica o física, buscamos el desarrollo integral a través de cinco programas dentro de nuestros centros comunitarios: Desarrollo Familiar, Educación, Salud y Nutrición, Micro-Empresa y Desarrollo Comunitario. De una transformación física y mental a una transformación espiritual, queremos empoderar a las personas en pobreza en todo Guatemala y realizar cambios significativos en sus vidas y sus comunidades.

NUESTRA META

En Casa del Alfarero, medimos el éxito en términos de relaciones, no solamente con números y estadísticas. Nuestra meta es ver a los guatemaltecos tener relaciones saludables con otros y más importante, una relación saludable con Dios.

VISIÓN

Que cada niño y joven beneficiado a través de su relación personal con Dios, alcance el grado de madurez para continuar su desarrollo integral y contribuya a combatir la pobreza, siendo influencia en su propia familia, comunidad y nación.

MISIÓN

Casa del Alfarero es una organización Cristo-Céntrica, que a través de promover una relación personal con Dios por medio de Jesucristo y programas de desarrollo integral, combate la pobreza en Guatemala con énfasis en la niñez y juventud en riesgo.

Creemos:

  1. Que las Sagradas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamento son la Palabra de Dios- inspirada, infalible, y autoritativa en cuanto a doctrina y conducta. 2 Ti 3:16.
  2. Que hay un solo Dios, quien existe eternamente en tres Personas: El Padre, El Hijo y el Espíritu Santo. Dt 6:4; Mt 28:19.
  3. En Jesucristo, Dios encarnado—tanto Dios como hombre, en Su nacimiento virginal, en Su vida sin pecado, en Sus milagros, en Su muerte por crucifixión, en Su resurrección corporal, en Su ascensión a la diestra del Padre, y en Su regreso personal en poder y gloria.  Jn 1:1-­‐14, Fil 2:8, Lc 1:35, Heb 4:15, Lc 24:1-­‐9, Hch 1:9-­‐11.
  4. Que el hombre fue creado a la imagen de Dios, y aunque fue creado sin pecado, el hombre cayó en pecado y por lo tanto, está en la necesidad de la justificación, de la redención y de la regeneración por el Espíritu Santo. Gn 1:26, Ro 5:12.
  5. Que Dios envió a su hijo Jesucristo para rescatar al hombre del pecado, de la muerte y de la condenación, y que Él cumplió el plan de salvación de Dios a través de su muerte vicaria¹ y expiatoria² en la cruz y su resurrección. Esta salvación está disponible por gracia a todo aquel que ponga su fe en nuestro Señor Jesucristo y en su obra redentora. Jn 3:16, Ro 3:21-24, Ef 2:8-9
  6. ¹ “vicaria” significa “en sustitución del pecador”
    ² “expiatoria” significa “que Su sacrificio satisfizo la justicia de Dios que establece que: …sin derramamiento de
    sangre no hay perdón de pecados. Hebreos 9:22

  7. Que Satanás existe y continúa promoviendo el mal y oponiéndose a los propósitos de Dios. Sin embargo, Jesucristo, por su muerte y resurrección, ha triunfado sobre Satanás y ha asegurado su destrucción final. Is 14:12-­‐15, Ez 28, Ap 20:10.
  8. En el ministerio del Espíritu Santo por el cual se da certeza al cristiano de su salvación y es capacitado para vivir una vida santa. Jn 14, 15 y 16, Jn 10:27-­‐30, Ro 8:37-­‐39, 1 P 1:3-­‐5.
  9. En la resurrección de los salvos y los perdidos; los salvos a la resurrección de vida y los perdidos a la resurrección de condenación.    Jn 3:18, Jn  5:24-­‐29, Ro 6:23, Ap 20:11-­‐15.
  10. En la unidad de los que han puesto su fe en nuestro Señor Jesucristo. 1 Co 12:12-­‐13.
El nombre de Casa del Alfarero fue insipirado por el versiculo Jeremías 18:1-6

Esta es la palabra que vino a Jeremías de parte del Señor: “ir a la casa del alfarero, y allí te daré mi mensaje.” Así que fui a la casa del alfarero, y lo vi trabajando en la rueda. Pero el bote que se forma de la arcilla se vio empañado en sus manos; así que el alfarero formó en otra olla, formando lo que parecía lo mejor. Entonces la palabra del Señor vino a mí: “oh casa de Israel, no puedo con vosotros como hace este alfarero?” declara el Señor. “Como arcilla en la mano del alfarero, así eres en mi mano, oh casa de Israel.”

Nuestra relación en esta hermosa parábola: Dios se compara a un alfarero, mientras que las personas se asemeja a una vasija de barro. El barro fue destruido en las manos de Dios y fue mejorado por Dios. Esta parábola ilustra que en las manos de Dios, toda persona que se deja moldear por Dios se convertirá en una mejor persona. Dios nos moldea en la forma que a El le pareca mejor. La Asociación Casa del Alfarero es una herramienta para ser usado por Dios para que nuestros donantes, servidores, amigos y Tesoros pueden ser moldeados y formados por sus manos.

Casa del Alfarero es una organización sin fines de lucro acreditada por el Gobierno de Guatemala. La organización cuenta con una junta directiva y una asamblea general.